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Sistema Reproductor
En un hombre adulto, la formación de los espermatozoides (espermatogenesis) en los testículos es hecha continuamente. Una célula germinativa (célula no especializada) necesita de aproximadamente 72 a 74 días para desarrollarse y formar un espermatozoide maduro y ser llevado para el epidídimo (órgano adyacente al testículo). En el epidídimo ellos son almacenados hasta el momento de la eyaculación.
Después de pasar por el epidídimo, el esperma es llevado por canales (vasos deferentes) pasando por la próstata y juntándose con el líquido producido por las vesículas seminales para formar el semen. En el momento de la eyaculación este líquido recorre el canal urinario (uretra) hasta ser eliminado para el exterior. La capacidad de liberación de una cantidad adecuada de esperma en la vagina de la mujer es un factor muy importante para la fertilidad masculina. Cualquier alteración en este mecanismo de emisión y/o producción puede llevar al proceso de infertilidad.
Un motivo muy común para alteración en la producción seminal es el aumento de la temperatura corporal generado por cuadro febril prolongado o a la exposición al calor excesivo (ej. baños calientes, tinas, etc.) que pueden reducir la producción de espermatozoides, la capacidad de movimiento y aumentar la cantidad de espermatozoides con formato alterado en el semen. La formación de los espermatozoides es más adecuada alrededor de los 35°C, una temperatura un poco inferior a la temperatura corporal basal. Este es el motivo de la localización de los testículos en bolsa testicular (escroto) y de la capacidad de aproximación y alejamiento del cuerpo para poder mantener un mecanismo de regulación de la temperatura.

